– LIDERAR DESDE EL LÍMITE

¡Es muy difícil! Nos comentan los equipos directivos de algunos centros educativos a quienes acompañamos….”¡Nuestro claustro no participa, se escaquea, es muy crítico, tengo un grupito que intoxica….!”, o “dirigir no tiene nada que ver con ser profesora, y aquí estoy, haciéndolo como puedo”, o  ” están muy resistentes a los cambios”, ” estamos muy estresados”…

Con las herramientas de siempre quizás sea difícil.

Cuando los equipos directivos aprenden a ACOMPAÑAR a sus equipos, y desarrollan un estilo  donde el directivo es un facilitador que no se coloca en el centro, ni ocupa todo el espacio, ni el saber, ni despliega toda la energía, ….sino que lidera desde el límite,  surge un claustro implicado, que recupera la energía y la capacidad de pensar.

Es un proceso de transformación interno para cada individuo del equipo directivo, y por supuesto,  del equipo en sí.

Cuando los directivos hacen este cambio, observan y viven resultados desde los primeros pasos, y nos dicen: “cómo ha cambiado mi relación con el claustro,  ahora están implicados “; “siento alivio”, “me agradecen el haberles tenido en cuenta”, “me siento más fuerte en mi rol” …

Uno de los aspectos más complejos para el profesorado está siendo TRABAJAR EN EQUIPO, de forma transversal, superando el estrés que les genera la INNOVACIÓN EDUCATIVA. Por ello necesitan equipos directivos que sepan hacer ACOMPAÑAMIENTO y aprendan a CONTENER toda esa ansiedad.

De la misma forma que los docentes están ocupando un lugar distinto en las aulas para dar espacio a que los chicos puedan pensar por sí mismos, los equipos directivos van viviendo el proceso de colocarse en el límite: ACOMPAÑANDO  a sus equipos a crecer día a día, proyecto a proyecto.

La transformación de la educación no sólo es en las aulas. Este cambio ha de encontrar una coherencia en  la organización, los roles, las estructuras que hacen que un centro funcione,  los espacios físicos que la albergan….y el estilo con que se lideran estas estructuras.

No es difícil. Sólo es necesario ir subiendo paso a paso una escalera donde ir integrando habilidades de acompañamiento que una vez vividas, no querremos abandonar, por el efecto que tiene en quienes nos rodea….y por el efecto en nuestra forma de vivir el rol directivo.

Si nuestro claustro o nuestra clase fueran una célula, liderar desde el límite supone aprender colocarse en la membrana, lugar desde el que regular  el intercambio necesario para que la célula sobreviva y cumpla con su tarea, desde el que podemos comprender lo que ocurre dentro y fuera de la célula. Esto supone salirse del núcleo.

Ya no se trata de ir de expertos, de situarse en el centro, de monopolizar el pensamiento, la palabra o la energía, sino de facilitar desde la membrana el intercambio necesario hacia dentro y hacia fuera que garanticen un liderazgo individual y colectivo del grupo…..y eso comienza a ocurrir cuando yo, profesor, o yo directiva, me coloco en la membrana, y me convierto en un creador y facilitador de espacios de aprendizaje, donde surge la  inteligencia colectiva, donde cada vez las organizaciones son más conscientes y maduras.

A menudo nos dicen: ya sabemos el QUÉ, pero no sabemos el CÓMO. El cómo es un proceso paso a paso. Nosotras hemos vivido verdaderas transformaciones cuando los equipos hacen este cambio interno gracias a la escalera ECED del líder-coach; y al modelo ECED de equilibrio de espacios seguros.

Os seguiremos contando.

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